Archive for the ‘Cosas que echo de menos’ Category

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Agua caliente

In Cosas que echo de menos on 8 agosto, 2011 por TheEggO

Banda sonora recomendada: Even flow – Pearl jam

Típica rejilla callejera. Foto sacada del Interné que yo, aunque veo muchas, nunca llevo la cámara conmigo.

Uno va andando por la calle y no puede evitar que esas rejilla misteriosas que desprenden vapor le llamen la atención. Están por todas partes y por las noches te invitan a pensar que vas a encontrarte unos zombies bailando en mitad de la calle. Pues resulta que las rejillas en cuestión conectan el mundo exterior con los conductos de distribución del agua caliente. Porque en EEUU las casas no tienen calentadores ni colectores ni nada parecido y dependen de un sistema de calentamiento de agua centralizado por distrito.

Me dicen por ahí que la ventaja principal de calentar todo el agua de una ciudad en un solo punto y luego llevarlo a cada casa se encuentra en la elevada eficiencia del calentador gigante comparado con los pequeños aparatos domésticos. Estoy seguro de que el proceso de calentar el agua es, mucho no, muchísimo más eficiente si se centraliza pero si empezamos a sumar el resto de partes que componen el sistema global (calentar agua para que yo pueda usarla en mi casa o local) me dice la intuición que tanto el consumo energético como la huella de carbono tienen que ser mucho más grandes.

Así que, venga, me lio a poner pegas.
i) Las perdidas de calor durante el trayecto. Este punto es evidente y por ahí dicen que hoy en día el aislamiento es suficientemente bueno para que sea despreciable. Yo digo que soy ingeniero y quiero números y que lo que es despreciable (energéticamente hablando) para un estadounidense no tiene porque serlo para un europeo.
ii) Te pasas calentando agua todo el día y toda la noche y no a demanda como con los calentadores particulares. Seguro que por las noches bajan el ritmo de producción y tal, pero en el cómputo global seguro que producen mucho más de lo necesario.
iii) Se consume mucho más agua caliente. Por ejemplo, yo he vivido siempre sin agua caliente en la universidad y no me ha pasado por ello; sin embargo aquí todo el mundo se lava las manos con agua caliente en los baños de la universidad. En algunos bares y restaurantes el agua solo sale caliente y no puedes ponerla fría.
iv) Voy a poner un caso práctico para explicar mi punto de vista. Yo vivo en un cuarto piso y, al menos ahora en verano, el bloque está casi vacío. Cuando me levanto por la mañanas y quiero ducharme tengo que llenar completamente con agua caliente una tubería de distribución para al menos diez apartamentos antes de poder disfrutar de agüita templada. En primer lugar eso me exige encender el grifo diez minutos (diez, sin exagerar) antes de ducharme con la molestia consiguiente. En segundo lugar que en esos diez minutos he tirado directamente al sistema de aguas residuales un montón de litros de agua que ha sido potabilizada y preparada para el consumo humano. Esto también es tirar energía. En tercer lugar que, cuando cierro el grifo, dejo una tubería gigantesca llena de agua caliente que nadie o poca gente utilizará y que se enfriará habiendo producido nada en el proceso.
v) El agua caliente es más susceptible de llegar contaminada a tu casa. Hasta 1986 no se obligo a dejar de usar las tuberías de plomo y las instalaciones anteriores a esta fecha pueden seguir siendo de este material tan tóxico. Y como cuando las cosas están calentitas es más fácil que se disuelvan las porquerías, un sistema de distribución de agua caliente es la forma perfecta de envenenar a la población. Las autoridades sanitarias recomiendan no beber agua del grifo caliente, aunque la fría sea de excelente calidad. Esta pega no es sobre el consumo energético pero me da igual.
vi) Que como no tienen calentadores de agua domésticos no tiene un sistema de calefacción de agua caliente, sino eléctricos. Y los aparatos para calentar y soplar aire caliente tienen unas eficiencias ridículas incluso comparándolas con las de los calentadores de agua.

Por todo esto yo creo que este método es un desastre pero me gustaría ver algún número serio para poder decirlo con la cabeza alta y argumentos de peso.

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Lavadora

In Cosas que echo de menos on 24 julio, 2011 por TheEggO

Banda sonora recomendada: Wash – Pearl Jam

Cuarto de lavadoras

Cuarto de lavadoras

¿Merece la pena comprarse una lavadora en propiedad? ¿Pagar por un aparato que vas a usar una vez a la semana y va a ocupar un buen trozo de tu casa? Aquí tiene claro que no y contratan a una empresa para que ponga tres lavadoras y tres secadoras en el bajo de la casa. De esta forma la empresa se encarga del mantenimiento de los aparatos, paga la luz y el agua y cobra en función del uso que le den los habitantes de la casa; estos, por su parte, no tienen lavadora en casa y no tienen que preocuparse del mantenimiento. Todo esto por 1.75$ el lavado, detergente a parte. Los precios varían de casa a casa en función de la compañía contratada.

Lo de las secadoras es un caso diferente. Aquí no conocen lo de tender la ropa nada más sacarla de la lavadora. Tienen que usar un aparato que se pasa un rato largo centrifugando y soplándole aire caliente a tu ropa para gastar más electricidad y tener unas fachadas más bonitas. Además 1.50$ por uso me parece caro.

¿Mi opinión? Pues que a mí eso de tener que bajarme cuatro pisos con la ropa sucia, ponerla a lavar, subirme a casa, bajar a la media hora, pasar la ropa a la secadora, subirme otra vez y bajar de nuevo a los 45 minutos a recoger la ropa me parece una pesadilla. Por otro lado, al haber sido educado en Castilla La Vieja, eso de pagar 1.75$ por lavado y 1.50$ por secado no me acaba de convencer; mejor tener la lavadora en propiedad (¡dónde va a parar!). Si uno echa las cuentas detenidamente ve enseguida que realmente si sale más económico el sistema de EEUU que tener lavadora en propiedad, pero uno no puede evitar tener esos prejuicios profundamente arraigados como lo de tener casa en propiedad o comprar coche nuevo en vez de segunda mano: al final tienes algo que hace lo mismo por menos dinero aunque algo en tu interior te grite que no, no, que lo otro es mejor. Otro asunto es lo de tener que patearse arriba y abajo el edificio para lavar la ropa. Ahí si que, si tienes dos chavales, tiene que ser un coñazo pasarse el día dando vueltas.

Para terminar y a modo de anécdota contaré que el Jefe, natural de Cordoba, nos contó que lo primero que hizo cuando se compró casa en Berkeley fue ponerle una lavadora. Y que mucha gente se quedaba extrañada de semejante excentricidad (que si es un trasto, que si hace ruido, que si se rompe te lo pone todo hecho un cisco, etc.). Pero él dice que no se arrepiente de haberla comprado. Ya les digo que con hijos yo creo que haría lo mismo.

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Las ventanas

In Cosas que echo de menos on 18 julio, 2011 por TheEggO

Banda sonora recomendada: Daylight – Coldplay

Por estas tierras tienen un problema con las ventanas y es que no saben hacerlas. La temperatura nocturna en Berkeley sufre pocas variaciones a lo largo del año; en invierno es de 5 grados y en verano (me han dicho que ahora estamos en esa estación) a 10 grados. Mínimas muy agradables en invierno y un tanto bajas para mi gusto en verano, aunque seguro que muchos de ustedes estarán dispuestos a discutirme estas afirmaciones. Sin embargo, y en este punto creo que si conseguiré unanimidad, parece aconsejable ser mínimamente eficientes desde el punto de vista energético e instalar contraventanas. Pues no, señores, aquí no saben que es eso. El jueves lo hablé con un estadounidense del sur de california en la universidad y, tras explicarle que era esa cosa para la que no me sabía la palabra en inglés, se sorprendió de lo ingenioso de la solución. La cordobesa del laboratorio ya me dijo que aquí no tienen éxito la medidas de ahorro energético. Pocos años les quedan para disfrutar de esa despreocupación.

En cualquier caso este problema se soluciona fácilmente poniéndose más y más mantas encima hasta no pasar frío. Sin embargo, la ausencia de persianas y cortinas de verdad es irreparable. Yo suelo dormir bien con la persiana levantada (de hecho, la persiana de mi dormitorio de Madrid esta rota desde el otoño pasado y no la he echado en falta) pero esta semana, entre el jetlag y que el sol sale a las 5, me he despertado muy, muy pronto. Y no es que sea mi casa especial, es que aquí ninguna casa tiene persianas y casi no se ven cortinas en las ventanas.

La cuarta pared de mi habitación es de cristal.

La cuarta pared de mi habitación es de cristal.

Eso si, la ventana de mi habitación es una caso particular pero de manual. Realmente no tengo ventana en mi habitación, sino que una pared es un portón inmenso que da al balcón. Consecuencias:
i) La diferencia de temperaturas en mi habitación a lo largo del día es tan alta como la que hay en la calle, unos 15 grados más o menos.
ii) Por las tardes entra un sol cegador a partir de las 17 y hasta las 20 que te impide hacer nada en la habitación que requiera tener los ojos abiertos.
iii) A eso de las 19.30-20, aprovechando que la bruma suele haberse despejado, puede verse una preciosa puesta de sol en la sierra al norte de San Francisco y con la isla de Alcatráz recortada contra Golden Gate.
iv) Mi habitación no necesita luz artificial para permitirme hacer vida en ella ni en los días más nublados.

Bueno, está claro que no hay mal que por bien no venga. Pero con una contraventana y una persiana o cortina de verdad me solucionaban mis problemas

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Esos postes con bombilla

In Cosas que echo de menos on 16 julio, 2011 por TheEggO

Banda sonora recomendada: Blackened – Metallica

Resulta que a este lado del charco les repulsa la idea de la iluminación pública y dejan la calle a oscuras. La falta de farolas unida a la panofobia que padece la gente aquí hace que los transeúntes suelen evitar las calles no iluminadas y los conductores tiendan a convertir los semáforos en cedas el paso. Si a esto le añadimos que aquí a las 21 es noche cerrada encontramos una buena explicación a la poca vida nocturna que hace aquí la gente, incluidos los estudiantes.

Es cierto que las calles más transitadas y las avenidas principales si tienen farolas y también es cierto que algunas casas ponen unas luces tan exageradas en sus puertas y porches que la calle queda perfectamente iluminada. Sin embargo, en las noches que se queda el cielo raso, la oscuridad es total en la mayor parte de la ciudad. Afortunadamente casi siempre se queda el cielo nublado y la contaminación lumínica que aporta San Francisco permite ver perfectamente a cualquier hora.

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Café

In Cosas que echo de menos on 15 julio, 2011 por TheEggO

Banda sonora recomendada The cofee song – Frank Sinatra

El café de verdad (no el instantáneo ni el sucedáneo ni el enlatado) es más prohibitivo que el aceite de oliva. Puedes comprar 13.5 onzas de café molido, unos 380 gramos, por 8 dolares y medio, algo más de 6 euros. No creo que tome muchas tazas de café antes de volver al Viejo Continente.

Por cierto, lo del café enlatado no era broma. Venden latas de aluminio, como las de cerveza, con pintas de café para que puedas tomarte un café bien fresquito de tu marca favorita, por ejemplo Starbucks, allí donde vayas.

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Los ordenadores no tienen tecla para la ñ

In Cosas que echo de menos on 14 julio, 2011 por TheEggO

Banda sonora recomendada: I love my computer – Bad religion

Por lo que me veo obligado a escribir gn para escribir ñ. Ver Liñán escrito Lignán me perturba sobremanera. Soy un muchacho muy sensible.